Un nuevo máximo histórico es lo que ha marcado el ahorro financiero de las familias españolas, ya que se situó en 2,15 billones de euros a finales de 2017. Son datos del Banco de España facilitados por Inverco y que ponen de manifiesto el cambio en los hábitos ahorradores de los españoles en los últimos diez años: así, el porcentaje de ahorro correspondiente a depósitos y cuentas corrientes de las familias españolas acabó en 2017 en niveles del 39,9%, la cifra más baja desde el año 2007. En concreto, en efectivo y cuentas corrientes las familias españolas tienen el 29% de su ahorro financiero mientras que en los depósitos a plazo, la cifra es del 10%, un nuevo mínimo histórico. Muy lógico si tenemos en cuenta los tipos de interés actuales en negativo y la bajísima remuneración de éstos.

La otra cara de la moneda son los fondos de inversión, con tendencia al alza: el volumen invertido por las familias en productos nacionales y extranjeros asciende a un nuevo récord, rozando ya el 15% de la riqueza financiera, frente al 11% de 2007. Los fondos son los productos que más dinero captaron.

También registraron entradas de dinero otros productos de ahorro a largo plazo como los fondos de pensiones, que volvieron a tener más entradas que salidas de dinero por primera vez desde el año 2014.

Y por último, cabe destacar que, aunque el agregado de inversión en acciones y fondos de inversión se sitúa en el 40% (similar a 2007), los hogares prefieren invertir a través de un fondo que directamente en acciones: los títulos de empresas cotizadas suponen el 5,9% de la riqueza financiera de las familias, frente 7,3% de 2007.