¿Qué ocurrió en 2018?

El año pasado fue un año difícil y muy complejo para los mercados financieros internacionales. La desaceleración moderada de la economía mundial se sumó a factores de inestabilidad de impacto potencial muy importante, como el aumento del proteccionismo y las disputas comerciales, el auge de movimientos políticos populistas, las negociaciones del Brexit, la caída de los precios de las materias primas, los episodios de crisis monetaria virulenta en países emergentes como Turquía y Argentina o la expansión de la deuda pública y privada en términos globales agregados. Los principales organismos internacionales revisaron a la baja el crecimiento mundial para 2018,y la economía de la eurozona sorprendió negativamente desacelerando su crecimiento hasta niveles por debajo del 2%, lastrada por el desempeño peor de lo esperado de las economías alemana e italiana.

En ese contexto, las Bolsas europeas y la española en particular cerraron con pérdidas superiores al conjunto mundial, del 13,8% para el IBEX 35 y del 13,9% para el indicador paneuropeo EuroSTOXX50. El negativo comportamiento del sector bancario europeo (-27,9%), con fuerte ponderación bursátil, arrastró a los indicadores generales de todo el continente. También los mercados norteamericanos arrojaron pérdidas, aunque menos intensas que en Europa. 2018 tampoco fue un año favorable para el conjunto de mercados emergentes (-12,1%) pero sí para Brasil, con su índice subiendo un 12,5%, el mejor registro mundial entre los mercados significativos.

¿Qué ha pasado en enero?

El año 2019 comienza marcado por el Brexit en el que, tras rechazarse el acuerdo alcanzado por la Comisión Europea y May y ganar la moción de confianza, se aprobaron en el Parlamento británico las diferentes enmiendas: no abandonar la UE sin acuerdo y el apoyo a un acuerdo en el que se eliminara la cláusula de salvaguarda norirlandesa. Por contra, se rechazó la opción que el Parlamento tomase el control del proceso de Brexit. La respuesta de Bruselas ante este escenario es que “la cláusula de salvaguarda forma parte del acuerdo y el acuerdo no está abierto a renegociación”. En cuanto al conflicto comercial entre EEUU y China, las tensiones se redujeron en este inicio de año con la esperanza de un posible acuerdo en los próximos meses.

Desde la macro, los datos siguieron dando muestras de desaceleración tanto en EEUU como en Europa y China, con un PMI manufacturero en zona contractiva debido al impacto negativo del problema comercial. Por los bancos centrales, la debilidad de los últimos datos llevaron a Powell ha mostrarse más cauto en cuanto a las próximas subidas de tipos rebajando las expectativas de inflación. Mismo signo por la parte del BCE, que siguió reconociendo los riesgos a la baja sobre el crecimiento y la conveniencia de esperar a los datos.

En el plano de la renta fija gubernamental norteamericana, mes de compras en los tramos largos y cortos de la curva. En cuanto a Alemania, cerramos enero con aplanamiento de la curva, debido a las significativas compras en el tramo largo. Disparidad por la parte de los periféricos, con compras tanto en España como en Italia, destacando el tramo corto en el país transalpino. En el ámbito de la renta fija corporativa americana se han producido compras tanto en el High Yield como el Investment Grade. En Europa, mismo escenario, destacando la mejora en el Grado de Inversión.

Buen inicio en los mercados de renta variable con subidas generalizadas a nivel global. El mercado americano (S&P 500 y Nasdaq), Bovespa y Hang Seng chino destacaron con subidas en torno al 10%. Por la parte europea, mismo signo aunque con alzas más moderadas dejando como más beneficiado al CAC francés (6,7%) e Ibex (6,6%).

Dentro de las materias primas, alzas en el petróleo junto con subidas moderadas en el oro.

Y en cuanto a las divisas: el euro se mantuvo inalterado frente al dólar, y la libra, marcada por los eventos relacionados con el Brexit, sufrió una ligera depreciación frente al euro y el dólar americano.

Así lo han hecho nuestros perfiles este mes:

EQUILIBRADO +1,79%*

INVERSIÓN +3,06%*

DINÁMICO +4,19%*

AGRESIVO +5,19%*

VALUE +7,43%*

*La rentabilidad incluye la devolución de comisión que minora el coste de gestión-distribución hasta 0,65% para inversiones inferiores a 50.000€. Para inversiones superiores a 50.000€ la rentabilidad y devolución sería 0,05% superior

Y este es el porcentaje de recuperación de los perfiles con respacto a las caídas del año 2018:

EQUILIBRADO 38,31%

INVERSIÓN 47,50%

DINÁMICO 49,15%

AGRESIVO 55,53%

VALUE 50,87%

Recuerda que si quieres obtener rentabilidad en tus inversiones tienes que apostar por el largo plazo y tolerar momentos de gran volatilidad. En la inversión a largo plazo el factor tiempo y el interés compuesto juegan siempre a tu favor.