En entornos de incertidumbre económica y social, los fondos de inversión resplandecen como un producto seguro, al margen de potenciales maniobras que pudiesen poner en riesgo el ahorro.  

La clave es que los inversores son los propietarios de cada participación (el patrimonio del fondo dividido entre el número de inversores) y pueden venderlas en cualquier momento (tienen liquidez diaria), al precio del valor liquidativo correspondiente de cada día.

Los valores en los que invierten los fondos no forman parte del balance de los bancos, sino que están custodiados por entidades depositarias y, en caso de que quebrase cualquiera de las entidades –improbable, ya que están supervisadas y sometidas a requisitos de solvencia-, el fondo no se disuelve, sino que se sustituye a la sociedad gestora o a la depositaria y el partícipe mantiene su misma inversión.

¿Qué es la sociedad gestora (SGIIC)?

La SGIIC (Sociedad Gestora de Instituciones de Inversión Colectiva) es la que invierte el patrimonio del fondo –resultado de las aportaciones de cada inversor- en diferentes tipos de activos (acciones, bonos, divisas…). El tipo de activos en los que invierte están definidos por la política de inversión. Además, todas las características del fondo (comisiones, riesgo, horizonte temporal…) figuran en un documento llamado folleto informativo y en el resumen DFI  (Datos Fundamentales para el Inversor) del que es responsable la gestora.

¿Qué es la depositaria?

La entidad depositaria custodia el patrimonio del fondo (valores, efectivo) y asume ciertas funciones de control sobre la actividad de la gestora, en beneficio de los inversores.

¿Quién supervisa los fondos?

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) supervisa los fondos de inversión, SGIIC y entidades depositarias, tanto a distancia (a través de la información recibida) como in situ (realizando inspecciones mediante visitas a la entidades supervisadas).

Adicionalmente, las gestoras y las entidades depositarias han de actuar en beneficio de los partícipes de los fondos de inversión, debiendo exigirse mutuamente responsabilidades. Además, la Depositaria cumple funciones de vigilancia y supervisión de la gestión de la SGIIC y debe comunicar a la CNMV las eventuales incidencias detectadas, explica Inverco.

¿Qué normas han de cumplir los fondos?

Los fondos de inversión han de cumplir estrictas normas, que establecen los activos en los que pueden invertir (activos aptos), así como los porcentajes máximos de inversión de su patrimonio, según las características del activo y del emisor (diversificación). Con carácter general, la inversión en activos emitidos o avalados por un mismo emisor no puede superar el 5% del patrimonio del fondo.

Por ello, los fondos de inversión invierten en múltiples valores de diferentes empresas. La evolución negativa de un valor puede, en su caso, compensarse con la evolución positiva de otros. Además, en caso de que se produzca quiebra de un emisor, sólo afectaría en el reducido porcentaje que represente respecto al patrimonio del fondo, que siempre deberá estar por debajo de los límites normativos.

Además, los fondos de Inversión se encuentran sometidos a otros límites para atender adecuadamente a los reembolsos y para mantener su solvencia, explica Inverco.