¿Has oído hablar de los fondos indexados? Se trata de un tipo de fondos de inversión cuyo objetivo es replicar el comportamiento de un índice (ya sea de bolsa o de renta fija) intentando desviarse lo mínimo posible. A este tipo de estrategia de inversión se le denomina gestión pasiva.

En la otra cara de la moneda, los fondos de inversión convencionales (también llamados de gestión activa) son los que buscan batir al índice, es decir, obtener una rentabilidad superior. En lugar de invertir en las compañías que integran el índice bursátil (o bonos, si hablamos de renta fija) apuestan solo, o de manera más acusada, por las que creen que lo van a hacer mejor. La tarea no es nada fácil. Hay fondos que lo consiguen y otros que acaban haciéndolo peor. Por eso, algunos inversores prefieren apostar por los productos indexados y limitarse a imitar el comportamiento del mercado en su conjunto (representado por la figura del índice). Una estrategia que el célebre inversor y magnate de los negocios John Bogle resumía con la frase no busques la aguja, cómprate el pajar”.


Qué fondos elegir

Invertir en fondos indexados tiene sus ventajas. La cuestión es ¿qué fondos deberías escoger? O lo que es lo mismo, ¿qué índices quieres imitar? No es lo mismo apostar por la bolsa americana que por la europea. Y desde luego no tiene el mismo impacto replicar el comportamiento de un índice bursátil que el de otro de renta fija. Seleccionar los índices más adecuados es clave para maximizar la rentabilidad y adaptar la inversión a tu perfil de riesgo. Y ahí es donde entra en juego el papel de una cartera de fondos indexados.  

Una cartera de indexados es una selección de los fondos vinculados a índices que resultan más idóneos para tu perfil de riesgo y tus expectativas de rentabilidad. Si tu perfil es conservador (no te importa ganar menos dinero siempre que tus inversiones sufran menos turbulencias), la cuantía invertida en fondos que imiten el comportamiento de la renta fija será mayor. Si, por el contrario, estás dispuesto a asumir las turbulencias del mercado a cambio de obtener una mayor rentabilidad en el largo plazo, el protagonismo lo tendrán los fondos indexados de bolsa (renta variable). Los inversores con un perfil moderado se moverán en un término medio, con un peso similar entre los fondos indexados de bolsa y los vinculados a la renta fija.


La cartera perfecta

Puedes construirte tu propia cartera de fondos indexados a tu gusto. Pero como te podrás imaginar, seleccionar los fondos más adecuados no es algo sencillo. No todos son igual de eficaces a la hora de imitar el comportamiento del índice. Y en ocasiones, algunos de los mejores obligan a dedicar mínimos de inversión muy elevados, por lo que no están al alcance de todos los bolsillos.

Tampoco es fácil determinar la exposición al riesgo que mejor se ajusta a tus necesidades y realizar una selección de productos que se ajuste a ese perfil.

Por eso hay entidades, entre las que se incluye MyInvestor, que permiten invertir directamente en distintas carteras de fondos indexados, cada una diseñada para un nivel de riesgo específico. Para averiguar cuál es el tuyo solo tienes que realizar un sencillo test online.


Comisiones y rentabilidad

Una cuestión que debes valorar, especialmente cuando optas por la gestión pasiva, es las comisiones que cobra cada fondo y, si optas por una cartera de fondos indexados, las que cobra la entidad que te está gestionando la cartera. Lógicamente, cuanto más bajas sean estas comisiones, mayor será tu rentabilidad.

También es importante que tengas en cuenta si estos gestores se comprometen a reajustar el riesgo de tu cartera (lo que suele denominarse rebalanceo) de forma periódica, para que sea cual sea la evolución del mercado, se adapte siempre a tu nivel de riesgo.

Para maximizar tu estrategia de ahorro, lo ideal es que realices aportaciones periódicas a esa cartera. De ese modo, solo tienes que determinar el importe que te puedes comprometer a ahorrar mes a mes y ordenar una transferencia periódica. Así, sin que te des cuenta, tus ahorros irán dando fruto.