“El conocimiento procede de la comparación de ideas claras y distintas.”

John Locke

La agencia de valores Indexa Capital, la plataforma española que realiza inversiones por ti empleando para ello siempre fondos indexados, ha abierto en redes sociales el debate tan recurrente de si es mejor la gestión activa o, por el contrario, el futuro de las inversiones pasa por la gestión pasiva. Como continuación del debate y por alusiones contribuimos con nuestra opinión.

Ambas filosofías de inversión tienen ventajas y desventajas, y quizás ni la una ni la otra son perfectas. Para nosotros son estilos de gestión complementarios con un fin común: tratar de batir a los índices de referencia, y para esto da igual si se emplean ETFS, fondos indexados (fondos que imitan la evolución del mercado de forma automática y carecen de gestión) o fondos de gestores que generen alfa (mejor comportamiento de un fondo respecto a su índice de referencia) de forma consistente.

Un ejemplo de esto que decimos es la estrategia que suele seguir el propio Warren Buffett. Aunque su estilo de inversión es la gestión activa – concretamente el value investing – el Oráculo de Omaha sabe apreciar las ventajas de la gestión pasiva.

Pero, ¿qué características definen cada estilo de gestión?

La gestión activa implica que uno o más gestores se encarguen de la gestión del fondo eligiendo en qué activos financieros van a invertir y cuándo los van a vender. Intentarán adelantarse a las tendencias del mercado y puede que su estrategia sea elegir acciones de buenas compañías infravaloradas, la conocida como gestión valor. Además, la gestión activa se encarga de vigilar y cuidar los activos en los que invierte tu patrimonio. Si un sistema no funciona bien procederá a cambiar la estrategia. También nos da la oportunidad de invertir en ciertos valores o sectores (energías renovables, deuda pública, materias primas, inmobiliario, etc) siendo selectivos. En la gestión activa entendemos que los gestores pueden ser capaces de obtener rendimientos mayores que el mercado.

Algunos acusan a esta gestión de tener unos gastos más elevados, pero como decimos anteriormente, el tener un equipo dedicado a estudiar y tomar las mejores decisiones en cada momento,  al que además puedes consultar o preguntar, requiere de una inversión extra en estos modelos.

La gestión pasiva no tiene gestores encargados de seleccionar ni cuidar los activos en los que invierten tu patrimonio sino que se limitan a replicar la composición de un índice, por ejemplo el S&P 500 o el IBEX 35. El objetivo de un fondo de gestión pasiva es reducir los costes del mismo, por un lado manteniendo las acciones o los activos según el índice, sin realizar operaciones de compra venta y reduciendo así los gastos de transacción. También disminuyen los costes de gestión, porque no es necesario dedicar tiempo (ni sueldo) de analistas a decidir si se compra una u otra acción.

La mayor desventaja de los fondos de gestión pasiva es que muy probablemente estemos invertidos en empresas que nos pueden parecer horribles (por su gestión o su negocio), incluso aunque estén bajando de precio y perdiendo dinero. Si se mantienen en el índice, seguiremos siendo propietarios indirectos de ellas.

En general, la idea económica que subyace detrás de los fondos de gestión activa o pasiva, es la hipótesis de los mercados son eficientes y los precios contienen la información correcta sobre la acción. Si esto fuera cierto en el cien por cien de los casos la gestión pasiva tendría más sentido que la activa. Incluso si el mercado fuera eficiente siempre a largo plazo y admitiéramos que a corto existen diferencias, una buena gestión activa ganaría utilizando las ineficiencias del mercado. Esto es algo a tener en cuenta a la hora de contratar un fondo de inversión. Tanto como saber el momento del ciclo en que nos encontramos, por ejemplo desde 2009 ha tenido todo el sentido estar indexado al S&P500. Pero los mercados no suben eternamente y ese periodo propicio para la gestión pasiva creemos que ha llegado a su fin con la retirada de estímulos por parte de los bancos centrales y las próximas subidas de los tipos de interés lo que nos hace ver que a partir de 2017 la gestión debe hacerse de forma activa, siendo muy selectivos por sectores y compañías. Aquella gestión que sea capaz de anticiparse al ciclo y cubrir parte de la cartera, lo hará mucho mejor.

Por todo esto, tal y como manifestamos en las redes sociales, felicitamos a Indexa Capital por los resultados obtenidos el año 2016, propicio para la gestión pasiva. Sin embargo, consideramos que a partir de este año la gestión activa volverá a ser la protagonista, y este es uno de los motivos por lo que Andbank España lanza MyInvestor en 2017.

En MyInvestor apostamos por la gestión activa y el acierto lo demuestran ya las rentabilidades de 2017 que plasmamos en esta tabla comparativa de rentabilidades y volatilidades:

 

La comparativa se ha realizado entre perfiles de volatilidad parecida: perfiles 2,4,6,9 de Indexa con perfiles Equilibrado, Inversión, Dinámico y Agresivo de MyInvestor.

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